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Necesidad de articulación y continuidad preventiva
El contagio de VIH sigue en aumento. Las acciones preventivas deben aumentar y lograr mejor eficiencia. Las instituciones locales están comenzando a tomar cartas en el asunto.
El contagio de VIH no deja de crecer. Las estadísticas locales son alarmantes, aunque la tendencia es la que sigue el resto del país. Las tres provincias argentinas con mayor número de notificaciones de sida y VIH son Buenos Aires 70%, Santa Fe 5% y Córdoba 5%.
En los últimos años los casos de VIH en la provincia de Córdoba han aumentado un 40% y la tendencia es que el aumento es mayor en el interior de la provincia.
Río Cuarto es una ciudad con índices de contagio elevados. Actualmente hay 1300 casos notificados entre infectados y enfermos de SIDA. Este número es muy alto si se tiene en cuenta que en la capital los casos ascienden a 3140, aunque se estima que el número real ronda los 7 mil.
Hugo Roland, coordinador de la Comisión Provincial de Lucha contra el Sida y director del Hospital Rawson, sostiene que el crecimiento es muy significativo y que la evidencia de aumento de prevalencia de la infección por VIH-sida en la provincia es cada vez mayor.
Una de las cuestiones que surgen al hablar de esta problemática es qué se hace por la prevención. En Río Cuarto se han realizado recientemente algunas campañas preventivas e informativas, pero se desconoce el alcance de sus resultados.
En la ciudad se observan esfuerzos desde diversos frentes. Cada uno realiza acciones preventivas, informativas y de asistencia con diversos destinatarios. Área de Juventud de la municipalidad, el equipo interdisciplinario del hospital San Antonio de Padua, Universidad Nacional de Río Cuarto, filial Cruz Roja de la ciudad, Misión Vida, entre tantas otras, son las instituciones abocadas al tratamiento de esta problemática.
En el último año han aumentado los esfuerzos por articular las acciones que se estaban llevando a cabo de manera aislada desde cada uno de estos organismos con resultados motivadores.
Toda campaña que sume fuerzas desde variados ámbitos será más efectiva y aumentará su alcance. Los coordinadores de estas instituciones coinciden en los beneficios que el vínculo interinstitucional puede traer a las acciones preventivas.
La evaluación de este tipo de acciones es compleja. Pensar en una relación lineal y directa entre las campañas y los niveles de contagio es demasiado superficial. Factores sociales, culturales, económicos, educacionales, entre otros, entran en juego en esta problemática.
Río Cuarto está dando sus primeros pasos. Aunque todavía se encuentra en un primer estadio, es importante reconocer que algo se hace para lograr un trabajo conjunto.
Lo que queda claro, y no sólo para estas acciones, es que la discontinuidad y la desarticulación es un primer paso hacia el fracaso.

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